¿Cómo detectar a compañeros de trabajo conciliadores?


Pasamos en el trabajo 8 horas o más y es donde se tiene roce con gente a la que no se ha escogido personalmente. Es importante saber en qué entorno laboral te mueves ya que tener un entorno aceptable es importante. Normalmente en los trabajos se reúnen personas muy diferentes, solo les une su capacitación para sacar adelante un proyecto común, la empresa.

Puedes encontrar muchos perfiles en el trabajo, no obstante, nos centraremos en el conciliador. No queremos decir que los conciliadores sean buenos y los que no lo son sean malos, existen muchos matices y desde luego cada individuo es un mundo. Lo que si queremos decirte es que a la larga es más fácil trabajar con un conciliador que con un anti conciliador, desgasta mucho menos.

Conciliador (Pacificador, intermediario, comedido y transigente). Se puede definir conciliador como el que concilia, pacta, acuerda, pacifica, media, arregla, armoniza, concierta y reconcilia entre partes. Así mismo, que es simpatizante, propenso o partidario a conciliar o de concordar las indiferencias o resolución de los conflictos. El conciliador es un líder nato, los compañeros lo ven como un modelo a seguir. Actúa como buen mediador ante conflictos y siempre está dispuesto a ayudar a los demás.

Anti conciliador (Belicoso, combatiente y contendiente). Impulsa la negatividad en la empresa. Son conflictivos y no generan confianza. Pueden ser estrictos y algo duros. Anti conciliadores tenemos de muchos tipos, pero la antípoda por excelencia es el Conflictivo. Este crea conflictos de cualquier motivo y todo se lo toman de manera muy personal, provoca un desgaste innecesario y hará que las horas de trabajo se hagan muy largas en ocasiones.

En momentos de relax todo va bien, pero en picos altos de trabajo es donde se nota la presión y como se reacciona ante la adversidad. Quien tiene un compañero de trabajo conciliador tiene un tesoro, y puede sonar a exageración pero cuando una discusión tiene lugar es donde su valor sale a relucir.

Las formas a veces eclipsan a la verdad y al sentido común, de eso sabe bastante un conciliador que mantiene la calma y la cabeza fría. Sin embargo, el anti conciliador puede sentir que les sube la presión arterial y que va a estallar, siente más que piensa. Incluso aunque tenga razón esa manera de manifestarla no es la más correcta.

Un conciliador es una persona diplomática por naturaleza.

Cuando tú mismo estas nervioso necesitas a un compañero de trabajo que te “baje” esos nervios y que no eche más leña al fuego. Ofuscar más a alguien que está en un momento de alteración no es buena idea ni productiva. Quitar importancia al drama y pensar que mañana será otro día, eso necesitas.

Tú criterio será el que determine como clasificas en tu fuero interno a tus compañeros de trabajo. Pero al final querrás rodearte y llevarte bien con gente agradable y que haga fácil tu vida, sin lugar a dudas. Procura ser tú mismo uno de esos conciliadores porque realmente merece la pena y a la larga es más saludable incluso para ti mismo.

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